Recordando a mi abuela Mayé
Recordando a mi abuela Mayé
buela, es muy bello recordarte. Regando cada mañana tu jardín de rudas y gardenias, cuyas fragancias daban un toque mágico a aquellos lejanos amaneceres. son tantas cosas, abuela, tu yegüita cargada con cajones de huevos, guardados celosamente para las marchantas de Villa Consuelo, la laguna vieja , las dos balsitas, la mata de alquitira, la visita frecuente del viejo Juan mongo, tu compadre y cuñado, tu amigo inseparable
Con tu pipa y el embriagante olor del café y la yerba húmeda.
Ya la gente no es la misma, el tiempo ha cambiado, ya pocas personas rezan el Santo Rosario, como tú lo hacías en las tardes y mañanas, Ya no se lleva el vía crucis a Estorga, como lo hacías año tras año. Los calvarios están abandonados, y la gente no se persigna y si lo hacen es mas por obligación que por devoción.
¿Recuerdas abuela la fiesta de la Candelaria? la entrada de los toros, la primera alborada, la primera novena, tu compadre Zulo, lo mucho que te quería.
La modernidad y el tiempo borraron los viejos callejones, se están secando los arroyuelos, por fin descansaron los bueyes porque ya no existen las carretas.Las mañanas son muy distintas, porque ya no existe el rocío y los pajaritos se cansaron de cantar.
Murió Isidrón el Carretero, con su triste rostro quemado por el sol y su sonrisa de caña y azúcar. Noe, está viejo y el comité pro-fiestas patronales de La joya ha envejecido con él. Son muchas cosas, pero ahora tengo que dormir, porque quiero soñar con tu casita de madera y sobre todo, abuelita, sentir la sensación de despertar de nuevo con el olor de las rudas y las gardenias. Ramón Darío Santana Caminero



